La dolorosa y gran moraleja que nos deja el pasado viernes con un selloff épico en metales preciosos es que ya no existen los safe havens (refugios de valor). Si el oro pudo colapsar 9.85% en una sola jornada y la plata 27.13% (llegó a estar 34% negativa), esto indica que vivimos en un equilibrio ultra monetizado y a la vez sumamente perverso. Y si uno quisiera argumentar que el verdadero “refugio de valor” es un bono corto del tesoro americano, si se observa la licuación que este activo ha tenido versus otros reales, la conclusión es que al haberse perdido al dólar como ancla de ahorro, nada es seguro en este planeta en el que vivimos. No importa en qué activo estés posicionado, podés ser triturado en horas. Esta es una de las consecuencias más siniestras de haber comenzado a inundar al mundo de monedas papel desde la implementación de Quantitative Easing en 2008 y ya no hay salida de esta mega burbuja de activos financieros en la que pululamos. Bajo esta óptica, los mercados financie...