Especialmente desde el 2008, momento en donde se genera la crisis financiera norteamericana, se puso muy de moda que la Reserva Federal y el resto de los bancos centrales del g10 emitan moneda papel en cantidades bíblicas generando como contrapartida la suba exponencial de activos financieros como una forma de ocultar los severos problemas fundamentales que padecen sus respectivas economías. Es tan enorme lo que se lleva emitido desde el 2008 que ya perdí la cuenta, pero esta realidad no pasa desapercibida por el mercado financiero que hace meses ya comenzó a rotar fuertemente desde las monedas papel del g10 con emisión espuria y sus respectivas deudas soberanas, hacia activos de valor real, especialmente destinados a metales preciosos y básicos tales como oro, plata, platino y cobre, por mencionar algunos. Es probable que esta rotación en favor de metales preciosos sea solamente el inicio de un incipiente bull market de largo plazo ante un mercado que se le planta a la Reserva Federal...