Abiertos, libres y más caros. Se empieza a terminar la Argentina barata en dólares, esa en la que un turista se compraba todo a dos mangos, esa en la que un ciudadano argentino no podía viajar al extranjero porque la cerradura socialista de un país entero lo tornaba en imposible, esa en la que te venden todavía un producto local de baja calidad a múltiplos de lo que cuesta en el extranjero, esa en la que solamente los políticos atados al poder, “la casta del tipo de cambio”, podían acceder a bienes extranjeros . Vaca Muerta es un "game changer" (cambio de reglas) y todavía no lo podemos dimensionar: la generación de dólares en los próximos cuatro años será única en nuestra historia. Los grandes perdedores serán los sectores pertenecientes a una industria local cara y subsidiada que solo sobrevivió gracias a un país cerrado y devaluado al mundo, un modelo que quebró a la mayoría de los argentinos y benefició a un puñado de prebendarios. Bienvenida entonces Vaca Muerta, un eve...