El inicio de 2024 fue sorpresivamente muy hawkish (restrictivo monetariamente) y esta realidad no pareciera querer cambiar en el futuro cercano. En este contexto, el principal driver de las últimas semanas sigue girando en torno a política fiscal y no tanto ya a política monetaria, estando el gasto y deuda de Estados Unidos fuera de control y ejerciendo por lo tanto, fortísima presión a tasas largas. De esta forma, este año que lleva ya cuatro meses, se va tornando cada vez en más hawkish al punto que el mismísimo Jerome Powell lo ha reconocido en sus comentarios recientes. Los últimos datos de inflación de Estados Unidos vuelven a salir recalentados sugiriendo que la Fed nuevamente podría volverse a equivocar con su diagnóstico de “inflación aparentemente transitoria”. Ya son tres los datos mensuales de inflación que, sin ser dramáticos, apuntan a una dinámica de precios mucho más resiliente con un petróleo rondando los “80” como principal responsable. Esta sorpresiva realid...