En Argentina, presidente que devalúa, pierde las elecciones. Sería muy estúpido devaluar significativamente antes de la contienda electoral de octubre. La desinflación es el mejor resultado a mostrar y una devaluación es el peor enemigo de la desinflación, una desinflación que en años electorales tiene una enorme correlación con votos. Devaluar significativamente pondría en peligro semejante logro y tendría un enorme e innecesario costo político. La desinflación es el mejor aliado de los pobres y en Argentina hay millones y todos votan. Demasiado ruido, demasiados tuits, demasiado comentario armagedónico, un clásico argentino pre-electoral. Mi sensación: todo va a salir bien, sólo es necesario paciencia e ir esperando en las próximas semanas el desarrollo de los eventos. El año para volar por el aire era el 2024, no es el 2025. ¿Y después de octubre?: hablo con Satanás y les cuento más tarde. Que Argentina se encuentre en las cercanías de cerrar un acuerdo con el Fondo Monetario Intern...